La "Nueva Era" y el control demográfico.
La idea de la
reencarnación unida al relativismo moral de la "Nueva Era" provee a
su vez la base ideológica para justificar el aborto, ya creen que no importa
eliminar una vida humana si está se reencarnará después.
El movimiento de la "Nueva Era" o "New Age" es una ideología pseudoreligiosa y pseudoespiritual,
que surgió a principios de este siglo del ocultismo en los EE.UU.
A su paso por el tiempo, sus proponentes fueron creando un movimieto
ecléctico que absorbió una serie de elementos, aún contradictorios entre sí,
hasta formar una amalgama de ideas y prácticas, las cuales constituyen hoy por
hoy, quizás la amenaza pseudoreligiosa más fuerte que
tiene el cristianismo.
Las ideas de la
"Nueva Era" están penetrando la educación, la música, la política, la
música, el arte y hasta el mismo cristianismo y la Iglesia Católica. Sus
proponentes ocupan puestos importantes en todos estos campos, desde los cuales
ejercen su macabra y poderosa influencia. Aquí sólo nos interesan, sin embargo,
aquellas ideas de este movimiento que más tienen que ver con la ideología antivida, ya que el espacio del cual disponemos es muy limitado.
La "Nueva Era"
consiste en un panteísmo con una buena dosis de reencarnación. En efecto, sus
adeptos creen que ellos y toda la realidad son Dios o parte de Dios. Por
consiguiente, la naturaleza y todo lo que en ella hay debe ser respetado. De ahí
la fuerte inclinación de este movimiento por la ecología y el respeto por el
medio ambiente. Ya hemos visto que el actual movimiento ambientalista
desgraciadamente promueve la falsa idea de que la degradación del ambiente (la
cual exageran), se debe a la "sobrepoblación", la cual hay que
controlar con la "planificación familiar". Las ideas de la
"Nueva Era" se convierten, entonces, en una perfecta justificación
ideológica para el ambientalismo antivida.
La "Nueva Era"
también promueve la falsa idea de la reencarnación (que tomó de las religiones
orientales). Bajo este concepto el alma se reencarna repetidas veces hasta
lograr su liberación del ciclo de nacimiento y muerte y llegar al éxtasis
("nirvana") en el Absoluto ("Bramam").
La idea de la reencarnación
unida al relativismo moral de la "Nueva Era" provee a su vez la base
ideológica para justificar el aborto, ya creen que no importa eliminar una vida
humana si está se reencarnará después.
Asimismo, la
reencarnación presupone un dualismo entre el alma y el cuerpo. En efecto, si el
cuerpo es sólo una prisión temporal de un alma que luego reencarnará en otro
cuerpo, entonces el cuerpo es sólo puro instrumento del "yo". De ahí
la justificación de cualquier comportamiento sexual o manipulación del cuerpo,
es decir, hedonismo, anticoncepción, homosexualismo, etc.
La ideología de la
reencarnación también enfatiza la autosalvación,
"yo me salvo a mí mismo", y por tanto la concentración en el yo, el
egoísmo. Cristo no es el que nos salva, es sólo un guía más en el camino hacia
la autoiluminación. Esta idea, unida al panteísmo
anteriormente señalado, da como resultado un egoísmo individualista que lo
justifica todo. Si yo soy dios yo me invento mi propia moral y nada ni nadie me
puede decir qué hacer con mi cuerpo, etc.
La ideología de la
"Nueva Era" no es otra cosa que la justificación pseudoreligiosa
e ideológica del egoísmo. Más todavía. Como los que forman parte del movimiento
antivida tratan siempre (lo veremos más adelante) de
cubrir su culpabilidad (pues la conciencia se rebela ante el propio mal
comportamiento), entonces la "Nueva Era" les proporciona una especie
de "religión" o "espiritualidad", con las cuales darle un
aire de respectabilidad a la actividad antivida.
Es preocupante darse
cuenta como la "Nueva Era" o al menos algunos de sus elementos, se
están convirtiendo en parte de la estructura ideológica de los propulsores del
control de la población, la educación sexual hedonista, el feminismo antivida (por ejemplo, las "Católicas por el derecho a
decidir" (CDD - "Catholics for a Free Choice" CFFC),
etc.
El movimiento de la "Nueva Era", pues, le da el toque final que
sintetiza todo ese movimiento antivida y antifamilia.
Adolfo Castañeda..